Acabamos de
regresar de nuevo a Lima después de una estancia de 11 días en Sucre
(Bolivia). La experiencia ha sido apasionante, enriquecedora pero
también dura.
Hemos tenido la
oportunidad de conocer la realidad de cada uno de los programas y
actuaciones sociales que la Fundación Familia Trinitaria y la
comunidad trinitaria de Sucre llevan adelante en Bolivia. El CECAJOC,
CIMET, Villa Charcas, PROFIT, Centro de Salud San Roque, la Pastoral
Penitenciaria, las obras impulsadas por el Padre Miguel Ángel, son
todas ellas actuaciones que buscan dar respuestas a las necesidades
de los colectivos más vulnerables, la infancia, las mujeres, las
comunidades campesinas, los reclusos, … Se han analizado diferentes
posibilidades de cooperación: proyectos de desarrollo, voluntariado,
becas, venta de artesanía autóctona, de cada una de las cuales os
daremos amplia información.
Nuestra estancia
en Bolivia ha coincidido con los conflictivos momentos que vive el
país. En Sucre hemos sido testigos de excepción de los
enfrentamientos entre la policía nacional dirigida por el gobierno
de Evo Morales y la población sucrense. La nueva constitución, la
capitalidad, las autonomías, las nuevas leyes de financiación, la
realidad multicultural y multiétnica, están desembocando en una
crítica situación en el país, bastante cruda y de difícil
resolución.
Esperemos por el
bien de las buenas gentes de Bolivia que el diálogo y la
concertación se impongan sobre posturas inmovilistas, partidarias y
radicales.