Con
motivo de la fundación de los 50 años de los Trinitarios en Perú, el P.
Ángel García, trinitario de la comunidad de Málaga viajó a Lima el 30 de
Septiembre. Allí se encontró con el hermano Milton Cruz, coordinador en Perú
de las donaciones recibidas de Prolibertas y de la Provincia Trinitaria de
España-Sur, para los damnificados del terremoto.
Ángel de regreso a España nos cuenta: “Estuvimos con Milton en Chincha,
nos presentó al párroco de la Parroquia de Cristo Rey. El sacerdote
agradeció la gran ayuda brindada a través de la Fundación Prolibertas. Era
una pena contemplar aquel paisaje en donde después de dos meses los
escombros aún estaban en la calle. La gente se quejaba de que el gobierno
aún no había enviado las maquinas para retirar los escombros. Y sus promesas
de hacerles nuevas casas y escuelas no se cumplían”.
Nos
sigue contando Ángel que “el párroco, Carloman, les llevó a Pueblo Nuevo,
un asentamiento humano en donde vivían más de setenta mil personas en casas
de adobe. El temblor del 15 de agosto derrumbó todo y ahora la gente tiene
que sobrevivir en este crudo invierno en tiendas de campaña y en chozas de
paja. Aquí el párroco nos mostró algunas de las 300 ollas comunes en las que
comen diariamente más de doscientas personas. Y aquí nuevamente agradeció
Carloman a Prolibertas pues gracias a aquella primera donación de más de
12.000 euros se han podido comprar alimentos para que la gente pueda
sobrevivir.”
En
los informes del hermano Milton hace referencia no sólo al apoyo en
alimentación, sino también en salud y educación. Así nos cuenta Ángel:
“yo mismo ví una de las aulas de colegio que se estaban construyendo gracias
al aporte de Prolibertas”.
Desgraciadamente para los medios de comunicación, los pobres sólo son
noticia el día de la tragedia. Después fácilmente nos olvidamos de ellos.
Como nos dice Ángel, “si no fuera por la ayuda y solidaridad de la
Iglesia y de la fundación Prolibertas, los damnificados del terremoto en
Chincha estarían en la calle y sin nada para comer”.
Finalmente nos cuenta Ángel que antes de despedirse del párroco de Chincha,
les planteó las siguientes necesidades urgentes por si la fundación
Prolibertas puede echarles una mano: