El 15
de Agosto del 2007 aproximadamente a las 18:00 hrs 40 minutos se produjo
un terremoto en el Sur del Perú con una intensidad de 7.9° en la escala
de Richter y con una duración aproximada de 4 minutos, cuyo epicentro se
localizó en las ciudades de la Provincia de Chincha y Pisco.
La
Provincia de Chincha, tiene 11 distritos de las cuales 08 corresponden a
la población Urbano y Urbano Marginal; y 03 a la Serranía (zona rural).
La
Parroquia de Cristo Rey se encuentra ubicado en el distrito de Pueblo
Nuevo que es el distrito más grande de toda la provincia de Chincha y de
todo el departamento de Ica Pastoralmente la Parroquia de Cristo Rey
atiende jurisdiccionalmente a 4 distritos de la Provincia de Chincha:
Distrito de Pueblo Nuevo y 3 distritos de la serranía.
Como es de su conocimiento el terremoto del Sur ha
afectado seriamente a la Provincia de Chincha. La parroquia de Cristo
Rey tiene una población pastoral de 70,000 personas que está organizado
en 17 sectores, de los cuales 14 sectores corresponden al distrito de
Pueblo Nuevo y 3 a la serranía como es San Juan de Yanac, San Pedro de
Huacarpana y Chavín.
Nuestro templo ha sido muy afectado en su infraestructura
lo que no está permitiendo realizar nuestras celebraciones litúrgicas y
nuestras reuniones pastorales y por el momento lo estamos realizando en
la plaza de armas, plazuelas y en otros locales y así continuar con
nuestra labor pastoral que nos ha encomendado nuestro altísimo redentor.
Según nuestras visitas y censos realizados en esta semana
por los hermanos que están apoyando como voluntarios en nuestra zona
existen aproximadamente 100 personas que han fallecido a causa del
terremoto y existen 11,000 viviendas de las cuales el 75% de la
población es damnificada ya que sus viviendas que en su mayoría son de
material de adobe han colapsado obligando a las familias a buscar
refugio en las calles y plazuelas de nuestro pueblo, poniendo en riesgo
su seguridad y su salud especialmente de los niños y ancianos expuestos
al frío de la época invierno.
Como
parroquia y centro de acopio de las ayudas recibidas estamos
organizados para hacer llegar la ayuda espiritual y material, por medio
de los coordinadores de sectores, delegados de manzanas, líderes
comunales y delegados de las diferentes parroquias de la Provincia de
Chincha. En cada sector
está funcionando ollas comunes para atender la alimentación de las
personas más necesitadas que pertenecen especialmente a los
asentamientos humanos, pueblos jóvenes y zonas rurales, así como también
a través de los delegados y coordinadores de las zonas de atención se
está haciendo llegar la ayuda de ropas, frazadas, calzados, colchones,
medicinas y todo tipo de donación que estamos recibiendo y la cual es
supervisada por representantes de Caritas Perú, por representantes del
gobierno local y nacional así como también de los medios de
comunicación.
Con la
ayuda de personal voluntario que vienen de diferentes parroquias,
comunidades religiosas e instituciones en
cada sector se está organizando y poniendo en función ollas comunes para
atender la alimentación de las personas más necesitadas que pertenecen
especialmente a los asentamientos humanos, pueblos jóvenes y zonas
rurales, así como también a través de los delegados y coordinadores de
las zonas de atención se está haciendo llegar la ayuda de ropas,
frazadas, calzados, colchones, medicinas y todo tipo de donación que
estamos recibiendo.
A la fecha hemos constituido 182 ollas de emergencias a
las cuales atendemos con los alimentos y enseres básicos para que las
familias damnificadas puedan alimentarse diariamente atendiendo de ésta
manera a más de 6,000 familias significando una atención aproximada de
20,000 personas diariamente, por lo que significa la necesidad de seguir
obteniendo la colaboración respectiva de personas e instituciones para
continuar con esta noble y abnegada labor.
De igual modo hemos coordinado con diferentes
profesionales de la Salud de diversas instituciones y a través de
nuestro Centro Médico Parroquial estamos atendiendo gratuitamente
problemas de salud que se están presentando como consecuencia de
problemas de la Salud Pública a causa del terremoto.
Estamos viviendo momentos muy duros, pero estamos
saliendo adelante gracias a la solidaridad de ustedes. Su ayuda y apoyo
es de gran significado evangélico, "Estuve sufriendo y llegaste a
consolarme" “Tuve hambre y me diste de comer” “Tuve sed y me diste de
beber” “Estuve desnudo y me vestiste”.
Tenemos muchas necesidades pero cualquier tipo de ayuda
que nos puedan proporcionar ayudará a seguir preservando la vida y la
supervivencia digna de todos nuestros hermanos más necesitados.
Apreciamos la solidaridad en estas circunstancias de
dolor y sufrimiento que hay aquí en cada uno de nosotros. Esperamos, con
la ayuda de Dios y la solidaridad de muchas personas e instituciones del
Perú y del mundo, superar las graves dificultades existentes en
nuestras zonas afectadas por el terremoto.
Fraternalmente en Cristo y María,
P. CARLOMÁN GONZÁLES
VARGAS O.M.I.
Párroco
de la Parroquia de Cristo Rey
