Historia de la fundación 2019-05-08T09:29:02+02:00

La Fundación Prolibertas es una Organización No Gubernamental para la Acción Social y el Desarrollo, impulsada y promovida por los Trinitarios de la Provincia España-Sur.

El proyecto y modo de vida de los Trinitarios proceden de la raíz de la caridad. Desde sus inicios, la Orden Trinitaria, fundada por San Juan de Mata en 1198, teniendo en cuenta la evolución y el progreso de la sociedad, ofrece un servicio de misericordia y liberación a las personas que padecen persecución por su fidelidad a Cristo y a las que están despojadas de sus derechos fundamentales, a las personas sin recursos y en especial situación de vulnerabilidad. Con la reforma de la Orden Trinitaria llevada a cabo por san Juan Bautista de la Concepción (1561-1613), se reaviva la entrega solidaria a los cautivos y a los pobres.

Bajo el lema “Gloria a la Trinidad y a los cautivos libertad”, la Orden y Familia trinitaria presta en la actualidad un servicio de liberación integral en formas diversas, estando atentos a las nuevas cautividades de nuestro mundo.

Movidos por este espíritu de liberación integral, surge en el año 2001 la Fundación Prolibertas con el fin de ofrecer respuestas concretas, organizadas y actuales ante la compleja realidad de la exclusión social.

En el Capítulo General Extraordinario de 1999 de la Orden Trinitaria se determinó que, en sintonía con la Regla y Constituciones, se emprendiesen proyectos que respondiesen a las necesidades actuales de liberación de los más excluidos. En el año 2000, el Capítulo Provincial de España Sur impulsa la creación de una obra redentora común que pudiese dar respuesta a la necesidad de acompañar en su reinserción social a las personas que salen de prisión, a los inmigrantes, a las personas que están en situación de calle y a los que sufren grave riesgo de exclusión social.

El 26 de junio de 2001 se conforma el primer Patronato de la Fundación Prolibertas, en la Casa trinitaria de Antequera (Málaga), comenzando a funcionar el programa Juan de Mata en dicha casa; progresivamente irán incorporándose distintas delegaciones y  programas, hasta nuestros días.

Cada una de las casas de acogida, están dedicadas a personas relevantes dentro de la Orden Trinitaria:

Juan de Mata

Juan de Mata

San Juan de Mata vivía en el siglo XII y fundó, junto con San Félix de Valois, la Orden de la Santísima Trinidad y de la Redención de los Cautivos, en Francia. La Orden fue aprobada por el Papa Inocencio III el año 1198 en Roma. En tiempo de las Cruzadas se fundaron muchas Ordenes Militares, San Juan de Mata optó por la liberación de los hombres. La Orden se extendió rápidamente por toda Europa y el mismo fundador fundó las primeras casas en España.

Juan de Mata

Juan Gil

Fray Juan Gil nació en el año 1535 en Arévalo/Ávila y profesó en la Orden trinitaria para responder a su vocación de servir a Dios Trinidad y liberar cautivos. En su misión a la Orden rescató encarcelados a causa de su fe, en los países musulmanes del siglo XVI. Entre otros, liberó el 19 de septiembre 1580 en Argel, con su compañero Fray Antonio de la Bella, por 500 Escudos, a Miguel de Cervantes Saavedra, que luego escribió la obra literaria más emblemática de España: “Don Quijote de la Mancha”.

Juan de Mata

Marcos Criado

Marcos Criado fue un valiente misionero declarado Beato por dejarse hasta su vida anunciando “la Palabra”, la de Cristo, la de la vida, sin más medio ni arma que ésta.
Este Trinitario nació en Andújar y destacó por ser un gran predicador. Fue enviado como misionero a la zona de las Alpujarras para afianzar la fe de los moriscos. sufrió el martirio en el pueblo granadino de La Peaza durante la rebelión de los moriscos. Fue beatificado por el papa León XIII el 24 de julio de 1899, destacando en él las virtudes cristianas y trinitarias que le llevaron a dar su vida por la liberación de sus hermanos.

Juan de Mata

Miguel Ferrer

Miguel Ferrer Bauzá fue un intelectual de su tiempo (S. XIX) y sobre todo un religioso trinitario ejemplar. De ello dan testimonio sus escritos, novenarios, etc. Propagó la devoción a la Santísima Trinidad, referente a la cual realizó numerosos escritos. Su vida y obras así lo demuestran, entre las cuales cabe destacar, la construcción de varias iglesias, su desprendimiento, el celo por la predicación y la fundación de las Terciarias Trinitarias.

Juan de Mata

San Juan Bautista de la Concepción

San Juan Bautista de la Concepción fue el Reformador de la Orden de la Santísima Trinidad. Un místico del siglo XVI muy cercano a las necesidades por renovar a una gran Familia como son los trinitarios, haciendo hincapié en una espiritualidad social de acogida por aquellas personas más necesitadas de su tiempo. Compaginó sus tareas pastorales con las tareas sociales en diferentes Comedores Sociales que impulsaban los trinitarios en su época.

Los restos de San Juan Bautista de la Concepción reposan en la ciudad de Córdoba, en el convento de los trinitarios cuyo anexo es el Comedor Social.

Juan de Mata

Emaús – Esperanza de la Trinidad

Emaús es el encuentro, el diálogo, la acogida, el volver a casa, es descubrir que las personas desesperadas encuentran a alguien en su camino, es ver la vida y los acontecimientos de otra manera, es sentirse y sentarse en familia, además de la vuelta a la comunidad, la reinserción en el grupo y en la sociedad.
La casa de acogida adopta este nombre por el siguiente pasaje de la Biblia:
“He aquí, el mismo día dos de ellos iban a una aldea llamada Emaús,…. el mismo Jesús se acercó e iba con ellos”. (Lc, 24,13 y 16)

Además con motivo de la Coronación canónica de la Santísima Virgen de la Esperanza, de la Hermandad de la Trinidad, el 10 de junio de 2006, se firmó un convenio de colaboración.

Juan de Mata

Isabel Canori Mora

Isabel Canori Mora nacida en Roma el 21 de noviembre de 1774, fue una terciaria trinitaria y mística italiana del siglo XVIII, esposa y madre de familia, proclamada beata 24 de abril de 1994 en el Año Mundial de la Familia por ser un modelo para las familias cristianas: “Isabel Canori Mora en medio de no pocas dificultades conyugales, mostró una total fidelidad al compromiso adquirido con el sacramento del matrimonio. Constante en la oración y en la heroica dedicación a su familia, supo educar cristianamente a sus hijas y obtener la conversión de su marido”